Tecnologías de lo sublime. Paisajes a contratiempo.

No podemos pretender que uma exposición en una galería, y sobre todo con las pequeñas dimensiones de ésta, dé cumplida cuenta de un tema que, por esencia, tiende a la infinitud. Con solo tres artistas y cinco obras se puede tan solo aspirar a enunciar un aspecto de la contemporaneidad artística que no es en absoluto marginal. El arte de las últimas décadas ha representado el paisaje -y ha actuado sobre él- con actitudes que van de la nostalgia arcádica al activismo medioambiental. La categoría estética de lo sublime no ha perdido actualidad, tanto para reivindicarla como para cuestionarla. Pero, como señalan los integrantes del grupo comisarial 1erEscalón -Isabel Durante, Ana G. Alarcón y Miguel Ángel Hernández, que han armado una de las propuestas más interesantes de Jugada a 3 Bandas– su pervivencia no puede desvincularse de las transformaciones que las tecnologías han introducido en la observación y la conceptualización de la realidad. Es más, los trabajos seleccionados, calificados como “paisajes a contra-tiempo”, hacen confluir momentos histórico-artísticos en los cuales predominan diferentes tecnologías visuales y de representación, constituyendo cada uno un espacio desde el que pensar sobre cuestiones que recorren nuestro universo icónico.

irene de andres

“Tecnologías de lo sublime. Paisajes a contra-tiempo” trata de examinar el modo en el que los artistas ponen en contacto realidades tecnologías del pasado y del presente para hacerlas confluir, dialogar o para presentar conflictos entre ellas. Se trata de mostrar las diversas modalidades de confluencia temporal en un mismo espacio. Imágenes donde se dan la mano diferentes líneas de tiempo. Es decir, heterocronías, multiplicidades temporales. En la obra de los artistas que presentamos, estas colisiones temporales, estos contratiempos, se producen especialmente en el ámbito del paisaje. Sus obras traen al presente visiones de la naturaleza que provienen de otro tiempo y de otros modos de ver, de manera especial del sentido romántico del paisaje, presidido todo él por el concepto de lo sublime como aquello que trasciende a la racionalidad pura. Dicho concepto, que fue fundamental en el arte moderno, ha sido recuperado recientemente para la contemporaneidad bajo la forma de “lo sublime tecnológico”. Las prácticas de los artistas que presentamos pretenden ir más allá ese “sublime tecnológico” subvirtiendo la memoria ideológica de la tecnología y mostrando las maneras en las que los conceptos atraviesan el presente.

En los últimos años, toda una faz del arte contemporáneo ha comenzado a trabajar con estos procesos de alteración de la memoria mediante el uso de tecnologías y temporalidades contrapuestas. Este tipo de arte combina el empleo de tecnologías antiguas, que podríamos llamar tecnologías de segunda mano, con tecnologías o realidades contemporáneas, produciendo así efectos asincrónicos y conflictivos que ofrecen soluciones diferentes a problemas del tiempo presente. La tesis de del proyecto es que este arte, mediante el conflicto entre sistemas tecnológicos pertenecientes a regímenes temporales diferentes, produce colapsos en el uso de los medios y dispositivos contemporáneos, rompiendo sus “memorias de programa” e introduciendo usos de resistencia, empáticos y afectivos.

A través del montaje de tecnologías y narraciones que pertenecen a temporalidades diferentes –es decir, a través del anacronismo y la heterocronía, la multiplicidad temporal– las obras de los artistas que mostramos ofrecen mecanismos de subversión de las lógicas del sistema capitalista, resistiendo a los procesos de obsolescencia programada y al progreso concebido como una locomotora que camina hacia un futuro que no se sabe bien donde está.

Jugada a 3 Bandas, comisariado por 1er Escalón, cámara oscura.

Este choque de tecnologías se produce a todos los niveles: artistas que utilizan vídeo combinado con pintura; artistas que utilizan la pintura o el dibujo para presentar imágenes digitales; artistas que retoman formas de representación del pasado como los mapas para cartografiar el presente; artistas que utilizan dispositivos tecnológicos antiguos como objetos, simulando su forma, pero no su función; y un largo etcétera de prácticas que componen uno de los centros de tensión centrales del arte contemporáneo.

A través de diversas estrategias, los artistas que presentamos en esta exposición trabajan con modalidades de alteración y “afectivización” de la tecnología que acaban incorporando una revisión del concepto de lo sublime. La obra de Irene de Andrés muestra, en este sentido, las relaciones heterocrónicas entre las tecnologías de vigilancia contemporáneas y el régimen de representación del paisaje romántico. Su serie “Monitoring Landscapes” hace confluir dos narraciones del paisaje que pertenecen a temporalidades y regímenes escópicos diferentes, conectando presente y pasado en un mismo espacio discursivo.

En el caso de Sergio Porlán, a través de una instalación en la que combina pinturas originales del siglo XIX rescatadas de anticuarios con proyecciones de vídeo superpuestas, logra animar desde el presente lo que estaba muerto en el pasado. De este modo, activa el paisaje inerte de la pintura del pasado por medio de la tecnología del presente, logrando un dispositivo donde se anudan diversas líneas temporales, una superficie donde los tiempos confluyen y dialogan conflictualmente.

Por último, la obra de la artista mexicana Zoé T. Vizcaíno, desde la fotografía, el vídeo y la instalación, rescata historias del pasado y las trae al presente para mostrar cómo dialogan con la realidad. Su serie fotográfica de paisajes incorpora narraciones, leyendas e historias que han sobrevivido en el presente. De manera específica, su trabajo se articula a través de la ralentización y la detención de los flujos temporales, creando imágenes que son instantes imposibles que introducen una experiencia del tiempo alternativa a la de la vida cotidiana.

Artistas:

Sergio Porlán (1983). “Tiempo Otro”
 A través de la pintura y de la instalación, en las que combina pinturas rescatadas de anticuarios con proyecciones, anima desde el presente lo que estaba muerto en el pasado.

Irene de Andrés (Madrid, 1986). “Monitoring Landscapes” Serie sobre vídeos de vigilancia del mar y de paisajes que son expuestos como si fueran pinturas románticas, haciendo confluir dos narraciones del paisaje que pertenecen a temporalidades y regímenes escópicos diferentes.

Zoé T. Vizcaíno (Ciudad de México, 1979). “Estudio sobre el Umbral II” Desde la fotografía, Vizcaíno representa la naturaleza en un tiempo detenido en el que crea imágenes a través de un reflejo sublimado.

Grupo comisarial: 1erEscalón

(Isabel Durante, Ana G. Alarcón, Miguel Ángel Hernández)

6 abril – 25 mayo 2013

Inauguración conjunta con el resto de galerías: Sábado 6 de abril

>>revistaclavesdearte

>>el cultural

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